Quieto ahí, que tenemos que explicarte algo. Antes de entrar en tu nueva casa debes recitar esta letanía: estoy viviendo de alquiler, aquí no puedo hacer lo que me plazca. No cruces el umbral de la puerta hasta que estas palabras se adhieran a tu piel, hasta que al cerrar los ojos veas la frase parpadeando en la oscuridad. Es cierto que sentirás el inmueble como si fuera tuyo a...
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